“Entonces Nabucodonosor dijo con ira y con enojo que trajesen a Sadrac,
Mesac y Abed-nego. Al instante fueron traídos estos varones delante del rey.
Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que
vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado?
Ahora, pues, ¿estáis dispuestos para que al oír el son de la bocina, de la
flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo
instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si
no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego
ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos?” Daniel 3:13-15
(RV60).


Tener los pensamientos adecuados
requiere intencionalidad. Tenemos que estar conscientes de que cada
día al levantarnos nuestro instinto natural, humano tenderá a
gravitar hacia todo lo que pensamos que está mal en nuestras vidas.
Así que tenemos que poner de nuestra voluntad para concentrarnos en
la perspectiva correcta antes de comenzar a movernos en pos de un
nuevo día. Quisiera compartirle cómo lo hago. Ya llevo algún
tiempo practicando esto en mis devocionales diarios y ha cambiado la
forma en que veo cada día. Lo hago no solo cuando las cosas andan
bien, sino también en los días difíciles.
Sé
que usted es un creyente que anhela tener influencia . . . y la
tiene. Los corazones de las personas en todo el mundo están
descontentos y, más que nunca, las personas están buscando un
cambio. Estamos viviendo una época emocionante y estoy lo
suficientemente loca como para creer que estamos a punto de ver una
gran revolución global dentro del cuerpo de Cristo. También creo
que usted y yo jugamos un importante papel en ella. Estamos viviendo
una época por la que aquellos que vivieron antes de nosotros oraron
diligentemente, soñándola e iniciándola con gran valentía. A
través del tiempo, establecieron un fundamento y pagaron el precio
por el nivel más alto de unidad que experimentamos en la iglesia
actualmente. El resultado ha sido una creciente pasión a nivel
mundial alentada por el Espíritu para aliviar el sufrimiento humano.
Pedro el enigma,
contradicción, y dicotomía andante, ejemplifica y personifica el poder de una
narrativa redimida. Él comenzó con una red (Lucas 5:6), lo intercambió por las
llaves (Mateo 16:19) y emerge con una espada (Juan 18:10). De una red, a las
llaves, a la espada; la jornada personal de Pedro encarna la dispensación
profética de los hijos de Dios mientras limpiamos nuestras redes, vamos a lo
profundo, cambiamos nuestros nombres, nuestras familias son sanas, caminamos en
agua, revelamos al Cristo y atamos y desatamos.
El ayuno no es solo
un ejercicio religioso más. De hecho, si lee Isaías 58 con atención, verá que
el capítulo en realidad comienza con Dios reprendiendo al pueblo que estaba ayunando,
porque su forma de ayuno era meramente una trivial muestra externa para
demostrar su religiosidad. De su hipocresía, Dios dijo:
Tal vez usted se pregunte: ¿Cuáles son los síntomas
del letargo o TDA espiritual, y los tengo yo? Para entender si tiene este problema en su
vida, usted necesita conocer los síntomas. Reconocer los síntomas es muy
sencillo ya que el TDA espiritual tiene muchos de los mismos síntomas que la
conocida enfermedad TDA, solo que en un sentido espiritual. ¿Pudiera existir
realmente algo como el TDA que puede afectarle espiritualmente de manera muy
similar? ¡Sí, por supuesto! Y puede tratarse cuando se detecta. En este libro
descubrirá cómo reconocer los síntomas y qué hacer si usted está afectado.











