Aunque las noticias sobre la reciente situación económica están dando visos de cierta mejoría, muchos estadounidenses están dando menos donaciones a iglesias y otras organizaciones sin fines de lucro, según un estudio dado a conocer esta semana por el Barna Group.
El estudio basado en entrevistas a 1,008 adultos realizado en enero y a comienzos de este mes, mostró que tres de cada diez estadounidenses redujo su ayuda a las iglesias y congregaciones en meses recientes.
Cerca de una cuarta parte de los que donan a las iglesias han reducido su contribución en un 20 por ciento o más. Esto se compara con una décima parte que lo ha hecho en los primeros meses de la recesión económica. En otras palabras, el segmento de los que han reducido sus donaciones sustancialmente a las iglesias se ha duplicado en los pasados 14 meses.
Pero una medida de generosidad que se ha mantenido relativamente consistente son los diezmos, según el estudio. En general el siete por ciento de todos los adultos reportaron donaciones que igualan el diez por ciento de su ingreso. El por ciento de adultos que diezma consistentemente se ha reducido entre un cinco a un siete por ciento desde el comienzo de la década.
Los practicantes mayores de 45 años (el 9 por ciento) son más probables a diezmar que aquellos que están por debajo de esa edad (5 por ciento). Pero el estudio encontró que aquellos con un ingreso más alto no eran necesariamente más propensos a dar. Sólo el nueve por ciento de los adultos con un ingreso de $75,000 o más y con un bachillerato universitario de cuatro años, dan al menos el diez por ciento de su ingreso, mientras que el 11 por ciento de las personas con un ingreso anual de $20,000 y sin educación universitaria, dieron una proporción equivalente.
¿Pero qué significa este estudio para los pastores? David Kinnaman, el presidente de Barna Group, dijo que los líderes deben mantener un punto de vista financiero conservador. "La implicación es que la Iglesia y los líderes sin fines de lucro deben prepararse para otro año difícil", dijo Kinnaman. "La respuesta a esta realidad sugiere evitar la recaudación de fondos de alto riesgo y sin examinar, y comunicarse eficazmente con los constituyentes."
Fuente: Ministrytodaymag.com
















