La noción de estar enojado con
Dios se remonta a tiempos antiguos. Tales luchas
personales no son nuevas, pero la sicóloga Julie Exline de la Case Western
Reserve University comenzó a analizar “la ira hacia Dios” de una
nueva manera.
“Muchas personas experimentan coraje con Dios”, explicó Exline. “Incluso las personas que aman y respetan profundamente a Dios también puede enojarse. Así como la gente se molesta con los demás, incluyendo sus seres queridos, también puede enojarse con Dios.”


Los investigadores de un estudio hecho en la Brigham Young University encontraron que las personas con fuertes lazos sociales viven un cincuenta por ciento más.















