Vida Cristiana

http://www.vidacristiana.com/components/com_gk2_photoslide/images/thumbm/677750VC_spec_promoJan2010_655x250.jpg http://www.vidacristiana.com/components/com_gk2_photoslide/images/thumbm/583861El_Ayuno_de_Vanguardia_Feature_Banner.gif
Inicio Devocional Un deber cristiano

Un deber cristiano

Imprimir PDF

¿Está usted ayudando a cuidar y mantener a cualquier pariente de quien sabe que no puede hacerlo por sí mismo, especialmente padres y abuelos? ¿Les hizo saber que hacerlo es la voluntad de Dios? Es nuestro deber cristiano (vea 1 Timoteo 5:4).

Yo fui abusada durante mi infancia y por, consiguiente, mi actitud hacia esta instrucción
bíblica era que estaba exenta de esta expectativa por como fui tratada. Después de todo, ¿cómo podía Dios esperar que yo cuidara a las personas que nunca hicieron por mí más que hacerme daño? Quizás usted haya sido lastimado por sus padres y ahora los ignora. Esto es comprensible, pero no aceptable. Debemos darnos cuenta de que "la persona lastimada lastima a las personas" y desarrollar una actitud misericordiosa e indulgente hacia quienes nos han hecho daño. Cuando realmente hemos perdonado, nos sentimos deseosos de ayudar a quienes no merecer ser ayudados. Nosotros no merecemos la ayuda de Dios, pero de todos modos, Él nos ayuda y espera que hagamos lo mismo con otros.

Aunque era difícil, llegó un momento en que tomé la decisión de hacerme cargo del cuidado de mis ancianos padres, y, como resultado, he visto el favor y la bendición de Dios. Podemos hacer otras "buenas obras", u "obras de iglesia", pero si hacemos caso omiso de este deber, no estamos haciendo lo debido. Si un creyente deja de proveer para sus parientes, es peor que un incrédulo, y no cumple sus obligaciones en esta materia (vea 1 Timoteo 5:8).

Tal vez usted no fue maltratado por sus padres, pero está ahora demasiado ocupado para llamarlos a ellos, a sus abuelos y sus otros parientes. Quizás su programa está demasiado completo para desempeñar sus funciones familiares. La mayoría de nuestros programas están demasiado llenos de cosas que no son tan importantes. Están llenos de cosas que queremos hacer, no de cosas que debemos hacer. Aunque Dios quiere que seamos bendecidos y tengamos cubiertos nuestros deseos, Él desea, primero y principalmente, que cumplamos nuestro deber como creyentes en Jesucristo. Si no cuidamos a nuestras propias familias, Dios no está contento.

La Palabra de Dios enseña que no debemos escondernos de las necesidades de nuestra propia carne y sangre (vea Isaías 58:7). La instrucción es seguida por una promesa de bendición: "Si así procedes, tu luz despuntará como la aurora, y al instante llegará tu sanidad; tu justicia te abrirá el camino, y la gloria del Señor te seguirá" (Isaías 58:8). Las bendiciones siguen a la obediencia. Déjeme animarlo a obedecer específicamente 1 Timoteo 5:4-8. Usted será bendecido cuando lo haga.

--Tomado de La Biblia de la vida diaria, de Joyce Meyer. Una publicación de Casa Creación. Usado con permiso.

Comentarios (0)add comment

Escribir comentario
Tienes que estar logueado para escribir un comentario. Puedes registrate si no tienes ya una cuenta creada.

busy
 


¡Suscríbase Hoy!

Artículos Populares

Vídeo Especial

Juan Luis Guerra - En el cielo no hay hospital