Jesús dijo que cada árbol se conoce e identifica por su fruto (vea Lucas 6:44). Imagine ver un árbol que represente todas las cosas malas producidas en la vida de alguien que no está emocionalmente sano. Si observa las raíces de la vida de esa persona, verá cosas tales como rechazo, abuso, culpa, negativismo y vergüenza.
Si usted tiene problemas con actitudes malsanas, sepa que ellas son el fruto amargo de lo que se ha enraizado en su pensamiento. Usted puede ser el producto de un reflejo inapropiado o de la imagen de sus padres y los demás. Puede sufrir el efecto de un mal ejemplo al que fue expuesto durante sus primeros años.
Si los padres, los maestros o cualquier otra autoridad le ha dicho una y otra vez durante su juventud que usted no servía, que no era bueno, que había algo malo en usted, que no podía hacer nada bien, que no valía nada y que nunca lo valdría, es posible que realmente usted lo crea. Satanás refuerza ese mensaje al repetirlo en su mente una y otra vez hasta que se convierte en parte de su propia imagen, y usted reflejará en el exterior la forma en que se ve en su interior.
Se ha comprobado que si la gente cree algo sobre sí misma con suficiente fuerza, comenzará a comportarse de la forma en que se autopercibe. Pero tengo buenas noticias: Su mente puede ser renovada por la Palabra de Dios (vea Romanos 12:2). Esto no sucede instantáneamente, pero es posible con la ayuda del Espíritu Santo. Dios quiere que usted lleve buen fruto, y lo ayudará a hacerlo reemplazando sus malas raíces por raíces buenas mientras medita en su Palabra. Jesús lo invita a estar arraigado y cimentado en Él y su amor (vea Efesios 3:17 y Colosenses 2:7).
--Tomado de La Biblia de la vida diaria, de Joyce Meyer. Una publicación de Casa Creación. Usado con permiso.

bsyriv
said:
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... Quiero que renueves mi mente cada día Seños Jesús, lo necesito para poder ser más como tu. |
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