Si usted está necesitado, es precisamente usted la persona por quien Jesús murió (vea Lucas 5:31). Muy a menudo, sentimos que debemos esconder nuestras debilidades y pretender siempre que somos fuertes y que no necesitamos nada, pero esa actitud sólo cierra la puerta a la ayuda de Dios. Él dijo: "Pidan, y se les dará" (vea Lucas 11:9).
No se avergüence de sus necesidades. Sugiero que cuando la gente reciba a Jesucristo como su Salvador, le den no sólo lo que son, sino especialmente lo que no son. Intentamos impresionar a Dios y las demás personas con lo que somos, mientras escondemos lo que no somos. No creo que las personas puedan llegar a ser todo lo que Dios quiere que sean hasta que enfrenten lo que no son y dejen de sentir que eso es un problema.
Soy maestra, pero no soy cantante, ni músico. Intenté durante algún tiempo aprender a tocar la guitarra y cantar, pero sencillamente no tenía la habilidad. Luché y perdí tiempo, tiempo valioso que podría haber ocupado en desarrollar el don de enseñanza que sí tengo. Muchas personas nunca llegar a cumplir el destino ordenado por Dios, porque siguen intentando ser algo o alguien que nunca estuvieron destinados a ser. ¡Todo lo que Dios quiere es que usted sea quien es!
No debemos compararnos con otros ni competir con ellos. Todos tenemos debilidades y discapacidades. Satanás quisiera que usted piense que es el único que tiene ese problema o esa debilidad, pero eso simplemente no es verdad. Si todos fuésemos perfectos, Jesús no hubiera tenido que venir a la tierra. De acuerdo con Lucas 5:31, Él vino por los que estaban enfermos (necesitados), no por los sanos (sin necesidad).
Cuando el apóstol Pablo finalmente vio esta verdad, dejó de luchar contra sus debilidades y dijo: "Gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades", de ahora en adelante (vea 2 Corintios 12:7-10). La fortaleza de Dios se perfecciona en nuestras debilidades. Lo que nosotros no somos, Él lo es, y Él es lo que es por nosotros.
Vaya adelante y procure estar en necesidad. Dígale a Dios todo lo que necesita. Él ya lo sabe, de cualquier manera, y está esperando que usted le pida que lo ayude.
--Tomado de La Biblia de la vida diaria, de Joyce Meyer. Una publicación de Casa Creación. Usado con permiso.
















