El Salmo 143:3-10 nos da una descripción de la depresión y de cómo sobreponerse a ella. Miremos este pasaje en detalle para ver los pasos que podemos dar para rechazar este ataque del enemigo.
Salmo 143:3: Identifique la naturaleza y causa del problema. David dice que se siente como si estuviera viviendo "en las tinieblas, como los que murieron hace tiempo". Ciertamente que esto me suena como la descripción de alguien que está deprimido. Yo creo que la fuente de la depresión descrita aquí es nuestro enemigo, Satanás, que ataca el alma.
Salmo 143:4: Reconocer que la depresión roba la vida y la luz. La depresión oprime a una persona de poder y libertad espirituales. Nuestros espíritus (revestidos de poder y alentados por el Espíritu de Dios) son poderosos y libres. Sin embargo, Satanás busca oprimir el poder y la libertad de nuestros espíritus llenando nuestras almas con oscuridad y pesimismo. Por favor, tome conciencia de que es vital resistir el sentimiento llamado "depresión" inmediatamente de comenzar a sentirlo. Cuanto más se le permita permanecer, más difícil se volverá resistirlo.
Salmo 143:5: Recuerde los buenos tiempos. En este versículo, vemos la respuesta de David a esta situación. Recordar, meditar y reflexionar son todas funciones de la mente. Él obviamente sabe que sus pensamientos afectarán sus sentimientos, así que procura llenar sus pensamientos con la clase de cosas que lo ayudarán a superar el ataque a su mente. Piensa en Dios y las buenas cosas que Él hace.
Salmo 143:6: Alaba al Señor en medio del problema. David conoce la importancia de la alabanza; levanta sus manos en adoración. Declara lo que realmente necesita: él necesita a Dios. Con demasiada frecuencia, cuando la gente se deprime, es porque necesita algo, y lo busca en el lugar equivocado, lo cual sólo aumenta su problema. Sólo Dios puede dar agua al alma sedienta. No se engañe pensando que cualquier otra cosa podrá satisfacerlo plena y completamente. Correr tras lo que no es, siempre lo dejará decepcionado, y la decepción abre la puerta a la depresión.
Salmo 143:7: Le pide ayuda a Dios. David pide ayuda. Básicamente, está diciendo: "Apresúrate, Dios, porque no puedo sostenerme mucho tiempo sin ti."
Salmo 143:8: Oye al Señor. David sabe que necesita oír al Señor. Necesita que Dios le asegure su amor y bondad. Necesita la atención y la dirección de Dios.
Salmo 143:9: Ora por liberación. Una vez más, David declara que sólo Dios puede ayudarlo. Por favor, observe que a través de este discurso, él mantiene su mente en Dios y no en el problema.
Salmo 143:10: Busca la sabiduría, el conocimiento y la dirección de Dios. Quizás David esté indicando que él ha salido de la voluntad de Dios, y ha abierto la puerta para que su alma sea atacada. Él quiere estar en la voluntad de Dios porque comprende que es el único lugar seguro para estar. Entonces, le pide a Dios que lo ayude a permanecer estable. Quiere que sus alteradas emociones se nivelen, que no suban ni bajen.
Lo animo a meditar en la Palabra de Dios y aplicar sus principios a su propia vida. Permita que ella le traiga libertad y paz.
--Tomado de La Biblia de la vida diaria, de Joyce Meyer. Una publicación de Casa Creación. Usado con permiso.
















