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Jay Bakker, hijo de Jim Bakker, cuenta su historia

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El gusto de Jay Bakker por los tatuajes lo ha hecho el blanco de la crítica de muchos cristianos. Su libro nuevo en inglés, Son of a Preacher Man (Hijo de un predicador), describe cómo aprendió a ver la gracia de Dios en épocas difíciles. Admite que es difícil leer las cartas llenas de críticas que recibe, pero lo ve como una oportunidad para educar a la iglesia.

"Me gustaría enviarles a todos una copia del libro para que puedan entender por todo lo que he pasado y porque es que está generación necesita tanto del amor incondicional de Cristo", manifestó Jay.

Bakker le dijo a Vida Cristiana que muchas de las personas que le escriben cosas negativas terminan apoyando su ministerio. El enfoque principal de las críticas son los tatuajes, lo cuales se extienden de sus hombros a sus muñecas en ambos brazos (todos tienen un tema cristiano). Su preocupación principal por la crítica es por la juventud que está tatuada que pensará que nunca serán aceptados por la Iglesia.

"Lo más probable es que Jesús hubiera compartido con esta clase de jóvenes. Si Jesús hubiera recibido cartas llenas de críticas, estas dirían: 'No puedo creer que usted sea amigo de prostitutas y cobradores de impuesto, ¿cómo puede hablarle a esos pecadores?'" dijo Bakker, aclarando que él no se está comparando a Cristo sino que está trayendo un punto sobre las actitudes juzgadoras de la Iglesia.

Bakker comparte las críticas que recibe con los jóvenes que asisten a su estudio bíblico. Estos jóvenes son en su mayoría adolescentes criados en las calles con trasfondos familiares difíciles. El ministerio de Bakker está localizado en el centro de la ciudad de Atlanta, Georgia (EE.UU.), cerca de muchos bares y clubes nocturnos.

"Realmente tenemos que aprender a amar a esta gente de una forma incondicional -- debemos aprender a extender la gracia de Dios," dijo Bakker.

Algunos de los críticos de Bakker citan Levítico 19:28 como el versículo que prohibe los tatuajes. Pero Bakker observa y señala que el versículo anterior regula el largo del pelo y otro versículo en el mismo capítulo restringe las clases de tela que una persona puede usar al vestirse. "Si usted va a usar una sola porción de la ley tiene que usar la ley entera", dijo él.

Bakker dijo que él tiene tatuajes, no necesariamente para ganar credibilidad con estos jóvenes, pero simplemente porque le agradan. Con tatuajes o sin ellos, él y su esposa, Amanda, han ciertamente ganado credibilidad al hacerse amigos de estos jóvenes y aceptarlos tal y como son a pesar de su aspecto o defectos.

Un hombre que atiende regularmente al estudio bíblico es un ateo de hace muchos años y tiene un tatuaje anticristiano. Pero a pesar de su carencia de fe, él se ha convertido en amigo de Jay y Amanda. Ellos creen que el día llegará pronto en el cual este hombre conocerá a Cristo como su amigo eterno.

"Cuando ven el amor y la aceptación que les ofrecemos entonces entienden que Dios los acepta y ama profundamente", dijo Bakker. "Estos jóvenes están diciendo: 'Queremos tener una relación con Jesús porque ahora entendemos que Él nos ama, y nos acepta'. Para mí eso es algo impresionante".

Jim Bakker, el padre de Jay, dijo recientemente en un programa de televisión nacional que aunque no le gustan los tatuajes él acepta la posición de su hijo. "Amo a mi hijo, y lo amo tanto que cuando lo miro, veo más allá de sus tatuajes", expresó Jim Bakker.

El compromiso de Bakker de demostrar amor incondicional cruza otra frontera polémica. Si una joven dice que ella desea hacerse un aborto, el ministerio de Bakker hace todo lo posible para disuadirla, incluyendo referirla a un ministerio de embarazos en crisis. Pero si la joven persiste con su decisión entonces alguien del ministerio la acompaña.

"Si una muchacha prosigue con el aborto nosotros queremos estar con ella para consolarla -- eso es lo que Cristo haría", dijo Bakker.

Aunque su libro comunica un mensaje de gracia Bakker habla abiertamente acerca de algunos ministros que le dieron la espalda a sus padres cuando la caída del Club PTL.

"Cuando recibí el libro le dije a Amanda: ' Soy un hipócrita. Le predico gracia a todas estas persona, pero mira lo que escribí'. Pero quería ser honesto", admitiendo que el manuscrito original del libro era aún más fuerte.

"Cada incidente que escribí provenía de mi corazón y de cómo me sentía a esa edad, cuando ocurrieron los distintos incidentes", comentó. "Es un libro acerca del amor incondicional, pero es también un libro acerca de lo qué sucedió en la historia de la Iglesia".

"Mi padre está contento con mi ministerio y se alegra al saber que estoy alcanzando personas que él no pudo alcanzar."

Bakker niega haber escrito el libro para capitalizar en su familia y la polémica historia de los televangelistas que han caído. "Lo escribí para ayudar a la gente, para hacer que las personas vean lo que está sucediendo en la Iglesia y para dar testimonio de las cosas por las cuales puede atravesar una persona y aun así vencer y comprender que Jesús lo ama".

 


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