Una profunda y, a la vez, sencilla conversación entre un evangelista apasionado y un científico incrédulo. Luis Palau y Zhao Qizheng discuten la existencia de Dios.
En una conferencia de prensa mantenida en Shangai entre el Sr. Zhao Qizheng y el Dr. Luis Palau, el Dr. Palau señaló: “Nos hemos conocido, sosteniendo uno el punto de vista de un ateo, y el otro, el de un cristiano, pero no tardamos en descubrir que tenemos mucho en común como seres humanos, que nos respetamos mutuamente y que disfrutamos de la compañía mutua. Estoy sinceramente impresionado por el conocimiento del Sr. Qizheng, no solamente en cuestiones científicas y filosóficas, sino también culturales, de relaciones internacionales y teología. Él me ha hecho evocar cosas sobre las que no había meditado en treinta años. Deseo que la publicación de nuestras conversaciones nos ayuden en Occidente a comprender el modo de pensar y el entusiasmo por el saber de un intelectual chino, así como también los asombrosos cambios que están aconteciendo en China”.
Por su parte, el Sr. Qizheng manifestó: “El Dr. Palau y yo somos especies puras de dos culturas diferentes. Debido a que ambos fuimos muy sinceros durante nuestras discusiones, hemos podido romper las barreras impuestas por las diferentes ideologías e intercambiar puntos de vista sobre una gran variedad de temas. También me dejó pensando sobre muchos temas con los que en un principio yo no estaba familiarizado. Fui profundamente tocado cuando el Dr. Palau me confesó su amor por China”.
Este es un diálogo entre una ateo y un cristiano, entre un científico y un evangelista, un erudito marxista y un teólogo, entre un estadista y un activista social.
El Sr. Zhao Qizheng y el Dr. Luis Palau, se reunieron en Pekín el 20 de mayo de 2005 y posteriormente en Shangai el 16 y 17 de noviembre de ese mismo año. El diálogo duró un total de ocho horas. Este artículo está basado en una de las trascripciones de dicha conversación.
Palau: Dado su trasfondo secular y ateo, ¿qué lo llevó a leer lo que decía la Biblia?
Zhao: En mis viajes al extranjero, me he dado cuenta que hay una Biblia en casi todas las habitaciones de los hoteles. Así que por curiosidad me he puesto a leerla. En cuanto a los libros impresos, la Biblia está en primer lugar en todo el mundo. Eso implica su importancia. En China, se han impreso 40 millones de ejemplares de la Biblia en chino. Aun para un país populoso como el nuestro, es un número muy alto. De hecho, hay mucho material religioso traducido y publicado en chino. [Hay] cientos de libros. Los podrá encontrar en cualquiera de las grandes librerías de China. En la ciudad de Nanking, hay una imprenta dedicada exclusivamente a la impresión de la Biblia.
Palau: Sí. En las librerías en las que he estado, he visto muchos libros religiosos. También he ido a la compañía Editora Amity, en Nanjing y me impresionó la cantidad, la calidad y la distribución de la Biblia por toda la China. Así que, estoy muy agradecido.
Ya que usted ha leído la Biblia, me gustaría saber qué fue lo que más le llamó la atención.
Zhao: He comenzado mi carrera como investigador en física nuclear. En física, existen solamente tres teorías de Newton, muy claras y simples. Comparadas con ellas, la Biblia es mucho más complicada.
















