Muchos cristianos no tienen idea de qué es la paz de Dios. La paz es una materia prima valiosísima que en ocasiones parece inalcanzable. Sin embargo, la Biblia nos enseña que Dios ya nos ha provisto de paz. Juan 14:27 registra las palabras de Jesús a sus discípulos, las cuales también aplican a los creyentes de hoy en día: "La paz os dejo mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da".
Lamentablemente muchos cristianos no tienen idea de qué es la paz de Dios. Los primeros 40 años de mi vida los viví sin la bendición y el beneficio de tener paz. Puedo decirle por experiencia que una vida sin paz es bien miserable.
Simplemente no podemos disfrutar la vida cuando vivimos en confusión, siempre preocupados, ansiosos y molestos por algo. Pero el Salmo 4:8 nos señala: "En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová me haces vivir confiado". La buena noticia para los creyentes que escogen ser guiados por la paz es que aunque vengan momentos difíciles pueden sentirse seguros, bendecidos y contentos.
¿Cómo podemos experimentar toda esta abarcadora paz? La respuesta es bien sencilla: obedeciendo. Somos llamados a caminar en el Espíritu. Pero Dios no nos va a obligar a hacer lo correcto. Él nos enseña lo que tenemos que hacer y nos deja tomar nuestra propia decisión. Si tomamos la determinación correcta, cosecharemos paz; de lo contrario, tendremos arrepentimiento.
A menudo he dicho que la paz es el árbitro que nos indica si estamos o no en la voluntad de Dios. Pregúntese lo siguiente y sea sincero en su respuesta: ¿Está caminando en la voluntad de Dios lo mejor que puede, o existen áreas en su vida en las cuales sabe que no lo está obedeciendo?
No experimentará paz si Dios está halando para un lado y usted para otro; se sentirá como si lo estuvieran rasgando. Un ejemplo perfecto de lo que puede suceder cuando desobedecemos a Dios se encuentra en la historia de Jonás. Dios le dijo a Jonás que fuera a Nínive y predicara el mensaje de arrepentimiento al pueblo. Pero Jonás no quiso ir, así que se montó en un barco que iba a Tarsis--¡en dirección opuesta! Una violenta tempestad azotó tan fuerte que asustó a los hombres en el barco. Jonás sabía que había desobedecido a Dios, por lo que le dijo a los hombres que lo tiraran por la borda para que se liberaran del peligro.
Cuando hicieron lo que él les pidió, de inmediato la tormenta se calmó y un gran pez se tragó a Jonás. Desde el vientre del pez clamó a Dios para que lo liberara, a la vez que le expresó su arrepentimiento por su testarudez.
Cuando el pez vomitó a Jonás, entonces Dios le habló de nuevo. Por segunda vez le dijo que fuera a Nínive y le predicara a ese pueblo (lea Jon. 3:1-2).
Muchas de las tempestades que enfrentamos en la vida son consecuencias de nuestra testarudez. Quizás tratamos de echarle la culpa de nuestros problemas a otras razones, pero la verdad es que a veces hemos desobedecido la voz de Dios. No importa cuanto hayamos tratado de evadir la voluntad de Dios, eventualmente tendremos que aprender que su manera es mejor que cualquier plan que se nos ocurra. La paz de Dios está disponible para todos, pero no podemos tenerla según nuestras condiciones. Tenemos que confiar que la manera de Dios es la mejor. Su Palabra nos asegura: "Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis" (Jer. 29:11).
Es mucho mejor confiar en que Dios cuida de nosotros y disfrutar de su paz, que insistir en vivir a nuestra manera con miedo, ansiedad y en confusión. Para disfrutar de esa paz divina es preciso que confiemos de tal manera en Él, que le permitamos que nos dirija y que se encargue de nuestro bienestar.
Si Dios lo está llamando a hacer algo difícil, escoja obedecerlo--esto lo hace dando pequeños pasos de fe. Él le guiará paso a paso por el camino de la paz. Relájese y permita ser dirigido por el Único que sabe del todo qué es lo mejor para usted--el Príncipe de paz.
Joyce Meyer es una maestra de la Palabra y la autora de varios éxitos de ventas como: Controlando sus emociones, Serie ¡Ayúdenme!, El desarrollo de un líder, La batalla es del Señor, Conozca a Dios íntimamente, Cómo oír a Dios ,Adicción a la aprobación, Una vida sin conflictos y Tienes que atreverte. Su programa "Disfrutando la vida diaria" se difunde mundialmente.

Elisa
said:
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... una vida sin paz es bien miserable... que palabras tan ciertas!! es de bendición en este día leer este mensjae... desde Argentina un fraternal saludo. |
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