El año pasado una encuesta nacional reveló que el 44 por ciento de los estadounidenses cambian de denominanción. Por su parte, un estudio reciente más profundo muestra cuántos cambian de religión y por qué exactamente lo hacen.
Un reporte dado a conocer esta semana por el Pew Forum on Religion and Public Life encontró que aproximadamente la mitad de los estadounidenses cambian de afiliación religiosa en algún momento de sus vidas. La mayoría de los que cambian lo hacen antes de los 24 años de edad y en muchos de esos casos lo hacen en múltiples ocasiones. No es sorprendente que la mayoría de los creyentes de arraigan en su fe en una edad madura, con muy pocos que abandonan su religión después que cumplen 50. La mayoría de los que contestaron la encuesta encontraron su iglesia base a la edad de 36.
Entre los protestantes más de la mitad que se han afiliado con cualquier denominación o religión es porque "dejaron de creer en sus enseñanzas". Además casi el 40 por ciento de los que no asisten a la iglesia permanecen así porque sus necesidades espirituales no están siendo satisfechas.
Aunque las razones de cambiar religiones—o de abandonarla del todo—van desde
de desacuerdos teológicos a un desvío espiritual, los pastores estarán interesados en encontrar que la mayoría de los protestantes que han cambiado de denominación lo han hecho por circunstancias de la vida (matrimonio, mudanzas), en vez de por diferencias doctrinales. Aun así, un 36 por ciento dice haber dejado su denominación debido a su iglesia, prácticas o personas.
"Si fuera un líder religioso, la buena noticia es que las pocas personas criadas sin afiliación así se quedaron", dijo el investigador de Pew, John Green. "Lo que sugiere que muchos de los que no están afiliados están abiertos a la religión... Hay una verdadera demanda del mercado religioso que complementa el lado de la oferta. Hay personas que están listas y dispuestas a cambiar de religión si encuentran una que les apele."

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