Sam Davis, el esposo de una misionera estadounidense que fue asesinada en México, ha dicho que
continuará su trabajo misionero en ese país.
Nancy Davis, de 59 años de edad, murió el 26 de enero de
un impacto de bala en la cabeza luego que unos hombres armados abrieron fuego
contra ella y su esposo mientras viajaban en su camioneta a unas 70 millas al sur de la frontera de Texas. El matrimonio
viajaba del estado mexicano de Tamaulipas, donde se encontraban visitando iglesias
que ayudaron a establecer a través del ministerio metodista Gospel Proclaimers. Se sospecha que
fueron tiroteados en un intento de robo
de su camioneta Chevrolet de 2008. Sam
escapó de los atacantes hasta llegar al puerto de entrada de Pharr, en Texas,
de ahí la trasladaron aun hospital donde falleció.
Por su parte, Sam Davis dijo que a pesar de los peligros
seguirá visitando y apoyando las iglesias en ese país.
"La echo mucho de menos, pero esa gente que la mató
necesita ser salva", dijo Davis a The
Associated Press. "Oro por ellos, que Dios tenga misericordia de ellos
y los ayude a conocerlo."
Añadió que los que mataron a su esposa probablemente nunca
sean capturados y juzgados.
"No estoy
enojado con Dios por que mi esposa se haya ido", dijo Davis, quien junto a
su cónyuge llevaba más de dos décadas realizando trabajo misionero en México. "No entiendo por qué se la llevó. Pero sé que tiene un plan que está funcionando y es parte
de ese plan. Así es que me mantengo comprometido y rendido a su
voluntad, aunque mi corazón está dolido y sufriendo."
Fuente: cbnnews.com

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