A medida que la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, firmó la ley SB-1070 que criminaliza la inmigración indocumentada en Arizona, varios miembros de la comunidad religiosa declaran que es una ofensa a la conciencia moral que divide familias y comunidades. Estos añaden que demuestra la urgente necesidad de que el liderato político nacional pase una reforma migratoria completa.
El proyecto de ley que hará que sea un crimen de estado ser un inmigrante ilegal en Arizona. Además, le permite a la policía arrestar individuos bajo la sospecha de no tener papeles para vivir en EE.UU. o a cualquiera que ayude a indocumentados.
A continuación una muestra de los comentarios de algunos líderes de la Iglesia:
"Esta ley no hace nada por afrontar las preocupaciones en cuanto a la seguridad en la frontera. En nuestras fronteras y en nuestras congregaciones, escuelas, lugares de trabajo y programas de servicio, vemos las consecuencias humanas de un sistema inadecuado y anticuado. Pasar la ley SB 1070 demuestra por qué EE.UU. necesita una reforma migratoria completa. La frustración con un sistema inmigratorio roto está llevando a Arizona a realizar esfuerzos inapropiados y contraproducentes en esta área. Queremos que nuestro quebrantado sistema migratorio sea sanado a través de una justa transformación de la ley en la apropiada jurisdicción federal, lo que hace posible satisfacer la necesidad laboral de los negocios estadounidenses mientras hace de nuestra frontera un lugar seguro", obispo Minerva Carcaño, Iglesia Metodista Unida.
"Nuestro actual sistema migratorio no le sirve bien a nadie: ni aquellos de nosotros que nos preocupamos por nuestros trabajos y el futuro de nuestros niños, ni a los negocios que necesitan fuerza laboral que complemente nuestras destrezas ni aquellos que desean una mejor vida para ellos y sus hijos. Mas la ley de Arizona no cambia nada de eso, en vez aumenta la tensión, cruza los límites constitucionales y será insoportablemente costoso. Nunca se ha necesitado más una reforma migratoria completa a nivel federal que ahora", reverenda Peg Chamberlin, presidenta del a Nacional Council of Churches.
"La ley firmada por la gobernadora Brewer es racismo social y racial y debe ser denunciada como tal por el pueblo de fe del país. No se trata sólo de Arizona,
sino de todos nosotros y de qué clase de país queremos ser. No es sólo malo, sino que será inafectivo y lo que hará es dividir más las comunidades en Arizona, haciendo que todos se sientan más temerosos y menos seguros. Esta radical medida, que cruza las líneas morales y legales, es una demostración clara de los errores fundamentales de separar la aplicación de una reforma migratoria completa. La aplicación sin reforma del sistema es simplemente cruel. La aplicación sin compasión es inmoral. La aplicación que separa familias es inaceptable. La ley hará ilegal amar al prójimo en Arizona y nos forzará a desobedecer a Jesús y su evangelio. No accederemos a ello", Rev. Jim Wallis, autor, presidente y CEO de la revista Sojourners.
Fuente: National Hispanic Christian Leadership Conference

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