A pesar que los presupuestos ya están estirados por el trabajo de auxilio en Haití, grupos cristianos de ayuda están movilizando equipos en Chile, país que fue estremecido por un terremoto de 8.8 en la escala Richter el pasado sábado 27 de febrero a las 3:34 a.m.
Samaritan's Purse y World Vision fueron de los primeros en enviar trabajadores a Chile, donde el gobierno dio a conocer el viernes 5 de marzo que 279 personas han perdido la vida. Lo cual es diferente a las 802 muertes que estimaban en un principio. Por otro lado, miles han quedado desamparados y esperan que la cifra de muertos aumente ya que continúan hallando cadáveres entre los escombros. El epicentro del sismo tuvo lugar en la región de Concepción, pero también se sintió en la capital, Santiago, a unas 270 millas de distancia.
Dirigido por Franklin Graham, Samaritan's Purse envió camiones con alimentos, cobijas, y otros artículos de primera necesidad desde sus oficinas en Bolivia. Mientras, World Vision comenzó durante el fin de semana a distribuir cobijas y agua a los sobrevivientes en Santiago.
Save the Children y Convoy of Hope estuvieron enviando equipos para evaluar los daños en Chile. Los trabajadores de Convoy of Hope planificaban repartir 19,000 galones de agua potable diariamente, señaló Kary Kingsland, vicepresidente de respuesta a desastres.
"La necesidad es grande y nuestros equipos adquirirán los recursos en el país para satisfacer esas necesidades de los que han sido afectados por el seísmo", dijo Kingsland.
Desde el sábado, Chile ha experimentado más de 120 réplicas de magnitud cinco o más, de acuerdo a la US Geological Survey. Chile tiene un historial de grandes sismos ya que desde 1973 ha experimentado 13 terremotos de más de siete de magnitud.
World Vision que desde hace treinta años opera en Chile y tienen un almacén en Santiago, planifica establecer una segunda base de operaciones en Concepción.
"Estamos extremadamente preocupados por el impacto emocional que pueden causar tantas réplicas en los niños. No son sólo las necesidades físicas de los niños en las zonas de desastre, sino que también las sicológicas son una prioridad. Esto [será] una vez se sepa cuál es toda la ayuda necesaria y podamos comenzar a repartir los muy necesitados suministros", manifestó Tatiana Benavides, directora de World Vision en Chile.
En cinco comunidades en las afueras de Santiago, los trabajadores de World Vision dijeron que muchas casas se habían derrumbado completamente mientras que otras que estaban todavía de pie se encuentran muy perjudicadas como para ser habitables. Los niños le temen a los lugares cerrados y cientos de familias estaban todavía durmiendo en las calles, según reportó el ministerio.
El presidente de la Iglesia Luterana Confesional de Chile, afiliada a la Luther Church-Missouri Synod (LCMS), dijo que los pastores locales y sus miembros estaban bien. "Por la gracia de Dios ninguno de los miembros de nuestra iglesia ni las familias de nuetros pastores han sufrido", escribió el reverendo Carlos Schumann en un correo electrónico a los líderes de la LCMS.
La LCMS ha entregado cerca de 4 millones para ayudar a Haití, donde más de 230,000 personas han fallecido tras el terremoto de magnitud siete que estremeció al país el pasado 12 de enero. No obstante, la denominación luterana conservadora se ha comprometido a ayudar a las víctimas de Chile.
"Aunque ya tenemos recursos fiscales y personas trabajando en Haití, estamos listos para asistir de cualquier manera necesaria tras este poderoso terremoto en su país", escribió el presidente de LCMS, Gerald B. Kieschnick, en un correo electrónico a Schumann.
Aunque ha sido lenta en pedir ayuda, la presidenta de Chile, Michelle Bachelet ha dicho que le daría la bienvenida a la ayuda internacional.
Argentina anunció que iba a enviar hospitales de campo y materiales para el tratamiento de agua y las Naciones Unidas dijeron el lunes que rápidamente enviarán suministros, según informó el periódico Los Angeles Times.
Funcionarios de EE.UU. dijeron el lunes que Chile había hecho modestas peticiones a los EE.UU. como hospitales de campo, equipo de comunicaciones y de filtración de agua.
Durante su visita a Chile el pasado martes, la Secretaria de Estado, Hillary Rodham-Clinton, llevó teléfonos satelitales y dijo que EE.UU. enviaría sistemas de purificación de agua y un hospital de campo con capacidad para hacer cirugías que estaba listo para enviarse, reportó Associated Press.
Clinton señaló que EE.UU. "está listo para ayudar de cualquier manera" que solicite Chile.
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