Vida Cristiana

Inicio Boletín de Vida Cristiana Divino intercambio

Divino intercambio

Imprimir PDF

Hubo un tiempo, bajo la ley del Antiguo Testamento, en que Dios estaba contigo solo si eras completamente obediente. Si fallabas, Él se apartaba. Hoy, sin embargo, tú y yo estamos bajo un pacto completamente diferente, por lo que Dios jamás nos abandonará. ¿Por qué? Por lo que hizo Jesús en la cruz. En la cruz se convirtió en nuestro sacrificio, nuestro holocausto. Cargó con nuestros pecados y sufrió el castigo que nos correspondía. El juicio de Dios contra nuestros pecados cayó sobre Jesús, que fue abandonado por su Padre en la cruz para que hoy podamos tener la constante e incesante presencia de Dios en nuestras vidas.

Jesús gritó: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?".7 Para que tú y yo sepamos exactamente qué fue lo que pasó en la cruz. Allí se concretó el intercambio divino. En la cruz Jesús cargó con nuestros pecados y renunció a la presencia de Dios, en tanto nosotros adoptamos la rectitud y la justicia de Cristo y recibimos la presencia de Dios que tenía Cristo. La presencia de Dios ahora es nuestra por toda la eternidad. ¡Qué clase de intercambio divino!

Mira conmigo lo que dice la Biblia sobre nuestra herencia en Cristo: "Porque Dios ha dicho: ‘Nunca te dejaré; jamás te abandonaré'. Así que podemos decir con toda confianza: ‘El Señor es quien me ayuda; no temeré. ¿Qué puede hacerme el ser humano?'".8 ¡Qué gran confianza podemos tener hoy! ¿Sabes lo que significa ese "nunca" y ese "jamás"? Significan que cuando estás en lo alto, Él está contigo. Y cuando estás en el pozo más profundo, también lo está. Cuando estás feliz, Él está contigo. Y cuando estás triste, también. Cuando haces las cosas bien, Él está contigo. Y aunque te equivoques y no lo hagas todo bien, sigue estando contigo. ¡Eso es lo que significan las palabras de Jesús cuando afirma que jamás nos abandonará ni nos dejará!

En caso de que todavía no te hayas convencido, quiero mostrarte lo que declara el texto original en griego. Cuando Jesús dijo: "Nunca te dejaré. Jamás te abandonaré", utilizó un "doble negativo"9 para transmitir el sentido del "nunca" más poderoso que existe en la lengua griega. Utiliza los términos ou me, que en esencia significan "nunca nunca" o "nunca jamás". Y este doble negativo aparece dos veces en esta declaración del Señor. Tanto en "nunca" como en "ni". Es decir que Dios nos está afirmando: "¡Nunca jamás te dejaré ni nunca jamás te abandonaré!".

La Biblia en inglés Amplified Bible, destaca la fuerza de esta declaración de Dios: "De ningún modo te fallaré ni te dejaré ni te abandonaré, no lo haré, no lo haré, no lo haré jamás, ni te dejaré indefenso ni renunciaré a ti, ni te soltaré la mano. Con toda certeza lo digo" (Hebreos 13:5).

¡Eso es lo que ha hecho Jesús por nosotros! ¡Nos ha dado la presencia constante de Dios! Ahora necesitas que esto quede grabado en tu corazón, de una vez por todas: ¡Dios jamás te dejará! ¡Dios jamás te abandonará! Y si oyes a alguien que afirme que puedes renunciar a la presencia de Dios, ya no lo oigas más. No permitas que esa persona te robe la certeza de la presencia de Dios en tu vida. Porque cuando Dios dice "nunca jamás", lo dice con la intención de que sea "nunca jamás". ¡Y nuestro Dios no miente!


--Extracto tomado del libro Favor inmerecido de Joseph Prince. Una publicación de Casa Creación. Usado con permiso

Comentarios (0)add comment

Escribir comentario
Tienes que estar logueado para escribir un comentario. Puedes registrate si no tienes ya una cuenta creada.

busy
 


¡Suscríbase Hoy!

Artículos Populares

Vídeo Especial

Juan Luis Guerra - En el cielo no hay hospital