La Palabra de Dios enseña que aunque algunas personas recibieron el Espíritu Santo por imposición de manos, otras veces el Espíritu Santo simplemente se derramó sobre la gente. Hechos 10:44 dice que mientras Pedro predicaba a la gente, el Espíritu Santo descendió sobre todos los que lo escuchaban. Los siguientes versículos de Hechos 10 nos dicen que los creyentes que venían con Pedro se asombraron, porque eran testigos de cómo libremente el don del Espíritu Santo era derramado sobre la multitud, lo cual se evidenciaba porque hablaban en lenguas desconocidas.
Ahora mismo usted puede pedirle a Dios que lo llene y lo bautice con el Espíritu Santo, allí donde está, simplemente orando. Si lo desea puede usar esta oración:
Padre, en el nombre de Jesús, te pido que me bautices en tu Espíritu Santo con la evidencia de hablar en lenguas. Concédeme la osadía que diste a los que fueron llenos el Día de Pentecostés, y dame otros dones espirituales que desees que yo tenga.
Ahora puede querer confirmar su fe diciendo en voz alta: "Yo creo que he recibido el bautismo en el Espíritu Santo, y que nunca volveré a ser el mismo".
Si ha hecho esta oración, espere en Dios silenciosamente, y crea que ha recibido lo que pidió. Si no cree haberlo recibido, aunque lo haya recibido, será como si no lo tuviera. Usted no puede actuar con algo que cree que no tiene.
Quiero destacar la importancia de "creer por fe" que lo ha recibido, y no tomar una decisión basándose en sus sentimientos. ¡Crea y siga creyendo!
--Extracto tomado de La Biblia de la Vida Diaria de Joyce Meyer. Una publicación de Casa Creación. Usado con permiso.
















